Y allí me quedo, hablando sola, creando un monólogo más para agregar a la lista de veces que me has dejado gritando verdades que un día debiste escuchar. Te he dado mil y un oportunidades para reivindicarte, para abrazarme y ayudarme a dejarlo todo atrás. Para no tener que recordar que cuando llega la hora, siempre hay algo más importante que vale más que lo que sea que tengo para decirte, que vale más que todo mi ser. Para no entender por qué me buscas y me dejas pagando las cuentas de este amor que ya no tiene vuelta atrás. Escondo el dolor porque no se como explicarte que las heridas han cerrado pero las cicatrices me recuerdan que ciertas cosas han pasado, que esas situaciones me han cambiado y han hecho de mi la que hoy en día soy. Al menos dime, deja en claro, dime si quieres que me quede o me vaya porque no puedo seguir haciendo caso omiso cuando veo cómo te revuelcas en brazos de otras, entre copas, cubriendo todo el dolor que llevas contigo donde quiera que te hayes mientras me dejas apostando que en sus ojos, vez los míos, que me recuerdas en la cara de cada mujer que besas. Amor, un día espero que te des cuenta del error que has cometido, de lo que me has lastimado dejandome caer cuando más te necesitaba.

miércoles, 25 de abril de 2012

Pero sabes que? Te prefiero a vos, por eso estoy aca.


No, no estás acá. Estás allá, con ella, con otra, donde sea, pero no estás conmigo, estás lejos. Antes te sentía cerca estando a cientos de kilometros y ahora abrazandote te siento tan lejos que duele.
Me duele la distancia, me duele el alejarnos. Trato, te juro que trato, y no sé como hacer para volver a sentir ESO, que sentía antes. No encuentro la manera.
Te extraño tanto. Extraño a mi novio, a mi amigo, a mi compañero, eras mi otra mitad y ahora te veo y no sos ni un cuarto. Que no paso? Que hizo que llegaramos a este punto? Pensaba que juntos eramos invencibles y me doy cuenta que no todo es un cuento de hadas y vos no sos mi principe azul.
Sos humano al igual que yo, y tenes la capacidad, tenías mejor dicho, de romperme el corazón en mil pedazos, y yo entiendo que esa capacidad te la dí yo. Pero no entiendo, ni me va a entrar nunca jamás en la cabeza como pudiste utilizarlo. No entiendo como no puedo parar de llorar escribiendo esto, no entiendo como me sigue doliendo tanto. Es decir, fue un beso. Un simple beso, cuantos besos he dado que no significaron nada? pero, que fuera él, que fuera ese día, que fuera con ella que fuera ahí.
Que yo estuviera pensando en volver, mientras vos solo pensaste en que 'te hizo sentir bien'. Dios, duele, duele tanto.
Me gustaría encontrar el motivo, creo que nunca fui tan mala como para que sintieras la necesidad de lastimarme y sin embargo ahí esta, herida latente que no deja de doler. Que no me deja respirar sin que me duela, que no me deja irme a dormir sin llorar, que no me deja abrazarte sin sentirme mal, que no me deja mirarte a los ojos, ver mi reflejo y no imaginar el suyo.
No puedo verte mío, antes lo eras, ahora ya no, y no lo vas a volver a ser nunca, porque de algo así no se vuelve.


Nunca se vuelve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario